El Sacha Inchi es una semilla de súper alimentos cargada de proteínas y Omega 3.

El Sacha inchi ( Plukenetia volubilis ) es una planta que produce grandes semillas comestibles ricas en ácidos grasos omega-3 y omega-6, proteínas y otras sustancias como la vitamina E y el beta-sitosterol. Originario del Perú, el sacha inchi es también conocido como cacahuete de la selva o cacahuete inca.

El aceite de Sacha inchi tiene una composición de ácidos grasos similar a la del aceite de linaza. Es una fuente rica en ácido alfa-linolénico, un ácido graso vegetal omega-3, y también tiene un alto contenido de ácido linoleico (un ácido graso omega-6).

Un estudio publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry en 2002 determinó que el polvo de sacha inchi es inusualmente alto en triptófano, un aminoácido esencial para la producción de serotonina (una sustancia química del sistema nervioso que participa en la regulación del apetito).

Las semillas enteras densas en nutrientes se consumen a menudo tostadas. Las semillas molidas están disponibles en polvo de proteína, cereales y otros productos alimenticios. El aceite prensado de las semillas se utiliza para cocinar o se encuentra en los suplementos dietéticos.

Usos

El Sacha inchi tiene un sabor parecido al de la nuez cuando se tuesta y puede ser consumido como un bocadillo o añadido a una variedad de platos. Rico en omega 3 y proteínas, es a menudo consumido por personas que siguen una dieta vegetariana o vegana.

A menudo se comercializa como un «superalimento», se dice que el sachainchi ofrece una variedad de beneficios. Algunos defensores sugieren que el consumo de sacha inchi puede ayudar a reducir el exceso de grasa abdominal y promover la pérdida de peso. Además, se afirma que el sacha inchi combate la depresión, reduce los niveles de colesterol, previene las enfermedades cardíacas y ayuda a controlar la diabetes.

Aplicado tópicamente, el aceite se usa para la piel y el cabello en aceite para la cara, crema para la cara o aceite para el cabello.

Beneficios

A pesar de su larga historia de uso como alimento, el sacha inchi ha sido objeto de muy pocos estudios científicos. Aquí está un vistazo a la investigación disponible sobre los posibles beneficios para la salud:

Colesterol alto

Las investigaciones preliminares indican que el sacha inchi puede ser beneficioso para las personas con niveles elevados de colesterol. Para un estudio piloto publicado en la revista peruana Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública en el 2011, los investigadores asignaron a 24 personas con colesterol elevado a cuatro meses de tratamiento con diferentes dosis de aceite de sacha inchi. Aunque los resultados revelaron que el aceite de sacha inchi parecía tener efectos beneficiosos sobre los niveles de colesterol, los autores del estudio señalaron que es necesario realizar más investigaciones para evaluar la eficacia y la seguridad del sacha inchi.

En otro pequeño estudio, los adultos tomaron 10 ó 15 mL de sacha inchi (rico en ácido alfa-linolénico) o aceite de girasol (rico en ácido linoleico) diariamente durante cuatro meses. Al final del estudio, el colesterol total, el colesterol LDL y la presión arterial se redujeron tanto con el sacha inchi como con el aceite de girasol. Aquellos que tomaron aceite de sacha inchi tuvieron niveles más altos de colesterol HDL a los cuatro meses. El efecto secundario más frecuente de ambos aceites fue la náusea, que disminuyó con el tiempo.

Efectos secundarios

Si bien las semillas de sacha inchi tostadas se consideran generalmente seguras para la mayoría de las personas cuando se consumen en pequeñas cantidades como alimento, se sabe poco acerca de los efectos del consumo regular o a largo plazo de sacha inchi en forma de suplemento. El aceite de sacha inchi puede causar efectos secundarios como náuseas y colesterol HDL elevado. Se sabe que se producen reacciones alérgicas al sachi inchi.

Dado que se ha descubierto que el polvo de sacha inchi es rico en triptófano, puede interactuar con suplementos o medicamentos que aumentan el triptófano y/o la serotonina (como los antidepresivos) y aumentan el riesgo de síndrome de serotonina (una afección rara pero grave).

Las semillas y hojas crudas de sacha inchi contienen toxinas vegetales naturales, como alcaloides y saponinas. Según un estudio, «debe evitarse el consumo elevado y crónico de semillas y hojas frescas». Los autores del estudio recomiendan el procesamiento térmico (como el tostado de las semillas) para reducir la cantidad de toxinas y los riesgos para la salud.

La comida para llevar

Aunque es demasiado pronto para recomendar el sacha inchi como tratamiento para cualquier condición de salud, es posible que el consumo del aceite de sacha inchi tostado como parte de una dieta equilibrada pueda ayudar a mejorar su salud general.

Mientras que el sacha inchi puede ayudar a aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3, el cuerpo debe convertir el ácido alfa-linolénico en ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA). Entre los alimentos ricos en DHA y EPA se encuentran los pescados grasos como el salmón, el atún, las sardinas y el arenque. Si estás pensando en tomar un suplemento de sacha inchi, asegúrate de consultar primero a tu médico para saber si es adecuado para ti.

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