5 maneras sencillas de desintoxicar tu cuerpo

Si te gusta la idea de limpiar tu sistema digestivo pero no quieres hacerlo con dietas extremas (como la Master Cleanse), laxantes, tés de hierbas o colónicos, hay muchos alimentos y prácticas de estilo de vida que pueden ayudar a mejorar la digestión y aliviar la hinchazón, los gases y el estreñimiento. Aquí hay cinco maneras fáciles de “limpiar” su sistema:

1) Aumente su consumo diario de frutas y verduras

Esfuércese por comer tres o más porciones de vegetales y dos o más porciones de fruta fresca todos los días como mínimo, pero idealmente un total de ocho a diez porciones al día. Si no hay productos frescos disponibles, los productos congelados son la siguiente mejor opción.

Algunos ejemplos son la lechuga, el brócoli, los pimientos, las zanahorias, las judías verdes, la calabaza, la lechuga, las alcachofas, la col rizada, las espinacas, la acelga, los arándanos, las uvas, las naranjas y las fresas. Las personas con ciertas condiciones digestivas pueden beneficiarse de las verduras que son más altas en fibra soluble (vs. insoluble) como zanahorias, calabazas, batatas, papas, remolachas, chirivías, colinabos y nabos.

2) Pruebe los alimentos ricos en probióticos

Los alimentos ricos en microorganismos vivos beneficiosos, llamados bacterias probióticas, pueden ayudar a mejorar la digestión, apoyar el sistema inmunológico, disminuir la inflamación y mejorar la proporción de bacterias beneficiosas y potencialmente dañinas en el intestino. Dos de las cepas más comunes de probióticos son Lactobacillus acidophilus en el intestino delgado y Bifidobacterium bifidum en el intestino grueso. Aunque los probióticos están disponibles en forma de suplementos, también pueden encontrarse en el kéfir y el yogur (incluidos los elaborados con coco, arroz, soja y otras “leches” no lácteas), la kombucha, las kvas y las verduras fermentadas como el chucrut y el kim chi.

3) Pruebe estos granos enteros ricos en fibra

En lugar de arroz blanco, bagels, pan común y pasta, intente comer granos sin gluten como el arroz integral, la quinua (que no es un verdadero grano sino una hierba), la avena cortada en acero, el mijo, el amaranto, el trigo sarraceno y el arroz salvaje.

4) Beber más líquidos

El agua (junto con la sopa, los batidos y otros fluidos) es esencial para una función digestiva óptima, pero la mayoría de nosotros no bebe lo suficiente. Es especialmente importante beber suficientes líquidos cuando se aumenta la ingesta de fibra (de frutas, verduras, granos y semillas). El color de la orina puede servir de guía. En general, la orina de color amarillo pálido o pajizo es una indicación de que está tomando suficientes líquidos, pero depende mucho de su dieta, otras condiciones de salud, etc. Además, tenga en cuenta que ciertas vitaminas y alimentos pueden alterar el color de la orina (como las vitaminas B y la remolacha). Pruebe con la infusión de hierbas, el té verde, el agua con limón, el caldo y el agua corriente.

5) Pruebe las semillas de lino

Las semillas de lino son pequeñas semillas que pueden proporcionar una maravillosa combinación de fibra soluble e insoluble y pueden ayudar a algunas personas con estreñimiento o heces sueltas. Las semillas son duras cuando están enteras, por lo que deben ser molidas en un molinillo de café o de especias o en una licuadora antes de ser añadidas a la comida. El suave sabor a nuez funciona bien espolvoreado en avena o ensaladas, y también pueden añadirse al muesli, granola, productos horneados o incluso batidos.

Otros alimentos a incluir

  • Frijoles y legumbres: Los guisantes amarillos y verdes partidos y las lentejas son fáciles de digerir y requieren menos tiempo de remojo. Otros frijoles incluyen frijoles rojos, frijoles pintos, frijoles mungo, garbanzos y frijoles adzuki.
  • Nueces y semillas: Nueces sin sal, semillas y mantequillas de nueces como semillas de calabaza, semillas de chía, semillas de sésamo, semillas de girasol, almendras, anacardos y nueces.
  • Alimentos ricos en ácidos grasos omega-3: Pescado escalfado, a la parrilla o al vapor con moderación, como anchoas, arenques, caballa, sardinas y salmón salvaje
  • Aceite: Aceite de oliva extra virgen, aceite de coco, aceite de aguacate.

Otras formas de limpiar el cuerpo

Duchas de contraste

El contraste entre el agua caliente y fría aumenta la circulación, lo que ayuda a llevar los nutrientes, el oxígeno y las células inmunitarias a los tejidos dañados y estresados y se lleva los desechos metabólicos, los subproductos inflamatorios y otras sustancias tóxicas.

Empieza con tres minutos de agua caliente seguido de menos de un minuto de agua fría. Repita este patrón al menos una vez, terminando siempre con el frío (por ejemplo, 3 minutos de agua caliente – 1 minuto de agua fría – 3 minutos de agua caliente – 1 minuto de agua fría).

Psyllium

El psyllium es una fibra dietética que apoya la función normal del intestino, limpia la mucosidad de los intestinos y aumenta el volumen y la suavidad de las heces. Una cucharadita de polvo de psyllium puede ser removida en al menos ocho onzas de agua. Bebe inmediatamente.

Precauciones

Tenga en cuenta que ningún enfoque es adecuado para todos. Si experimenta estreñimiento, distensión abdominal, gases y otros síntomas, es importante que hable con su proveedor de atención médica.

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